Archivos Mensuales: abril 2015

La responsabilidad de hacer el bien por los demás

Mi estimada amiga Maru González me compartió el otro día este artículo, “10 ejemplos de responsabilidad en cadena de valor” de María José Evía, http://goo.gl/gmPW3o, que quiero comentar con ustedes

10 casosObviamente cuando se habla del tema de Cadena de valor es un tema que llama mi atención, pero cuando se combina con responsabilidad social me parece un tema irresistible. Aún existen muchas personas que siguen viendo esta combinación de grandes empresas y pequeñas comunidades o grupos de interés como una forma de obtener publicidad de bajo costo y/o lavar un poco las consciencias de los grandes capitalistas. No dudo que esto aún ocurre, pero una las cosas que más me apasiona de la profesión de compras es la oportunidad de hacer algo por los demás, como lo comentaba hace unos días con otro estimada amigo, Martín López de Bimbo, la posibilidad de “hacer patria”.

Cada una de las 10 historias merece más de un comentario como este, en particular cuatro de ellos me parecieron muy interesantes. El caso de Stonyfield, que sigue los pasos de Patagonia en cuanto a crear un mapa en el que se puede rastrear el origen de cada uno de sus compuestos y conocer la historia de los proveedores detrás de estos materiales. Esto es una muestra de un cadena punta a punta donde el fabricante asume un compromiso de trabajar con empresas responsables.

El reto de North Face de producir con materiales en un radio de 240 kilómetros a la redonda me hizo recordad mucho del gran trabajo de desarrollo de proveeduría local que realizó el grupo Xcaret en sus comunidades. En un mundo que demanda rápidas respuestas y generar menos contaminación con el transporte esta idea es una gran opción.

Los casos de British Telecom y Wal-Mart de crear mecanismos para desarrollar y evaluar a sus proveedores bajo principios de sostenibilidad me parecen iniciativas que pueden ser rápidamente aplicadas por las áreas de compras de grandes organizaciones.

Finalmente, el caso de Kimberly Clark con Greenpeace es uno de las mejores formas de demostrar como una buena comunicación y una consciencia social permite que los que pudieran ser vistos como “archienemigos” terminen trabajando por un bien superior.

Ojalá tengan tiempo de leer el artículo, revisar los videos y las páginas asociadas y darse cuenta que todos podemos hacer mucho por nuestro entorno.

Cuando “perder el tiempo” es una buena inversión

Me topé con un estudio. http://goo.gl/K0whX1, que habla de la ley del 52 y 17, que es resultado de un estudio de un grupo de redes sociales, que identifica que la gente más productiva tiene la virtud de saber tomar recesos efectivos.

wawis_perder_tiempo_internet_oficinaEl concepto es enfocarse alrededor de 52 minutos intensamente en una tarea y después tomar un receso de 17 minutos durante el cual se hacen cosas totalmente ajenas al trabajo. No se trata de dedicar esos minutos a contestar correos o devolver llamadas de negocio. La mejor forma de refrescar la atención es tomar un receso.

Cinco actividades que se pueden hacer durante esos minutos en que tu jefe piensa que está “perdiendo el tiempo”, pueden ser:

  1. Dar una caminata en el exterior. Esto permitirá al cuerpo relajarse y oxigenarse lo que generará mayor energía y concentración al regresar al trabajo.
  2. Hacer algo opuesto a la tarea que se está realizando. Si se está trabajando en tareas analíticas que requieren comprender números, relajarse leyendo o escribiendo algo que no tenga que ver con el trabajo. Si la tarea previa es de lectura y comprensión, buscar una actividad numérica como un Sudoku, que nos obligue a ser analíticos.
  3. Construir o reafirmar relaciones. Ir al escritorio de un compañero que esté disponible y ponerse al tanto de su vida y proyectos o llamar a un colega o ex compañero y actualizarnos de su vida no solo nos ayuda a relajarnos sino que es una gran inversión para construir una red de alianzas que nos ayude a crecer en nuestro desarrollo profesional.
  4. Meditar o “alucinar”. Tomarse tiempo para balancear nuestra mente o “soñar despierto” nos genera nueva energía e ideas para continuar el día con mayor productividad. Muchas veces las mejores ideas surgen cuando no las estamos buscando conscientemente.
  5. Lee. Aprovecha el receso para leer asuntos diferentes a las tareas que estás haciendo, puede ser sobre temas de negocio o recreativos, la intención es cambiar tu química mental y dar espacio a que surjan nuevas ideas.

Existe una presión social por ser productivos, pero confundimos cantidad con calidad, los recesos son fundamentales para alcanzar mejores resultado. Evita que tus recesos se vuelvan igual o más estresantes que tu trabajo al dedicar este tiempo a navegar por tu redes sociales. Aléjate de esas bebidas energizantes que solo generan un efecto temporal con malas consecuencias.

Ahora que si eres un privilegiado, tomar una siesta de 15 minutos, de vez en cuando, resulta ser uno de las mejores inversiones para mejorar tu productividad.