Archivos Mensuales: febrero 2016

Administrar los recursos… una opción o una obligación

La velocidad del cambio nos hace olvidar que vivimos en un mundo de recursos limitados, donde cada día crece la demanda, pero no así la oferta de satisfactores. Tal vez, es momento de hacer de la administración de los recursos una prioridad social. El tema es ampliamente tratado en el libro Resource Revolution por Heck y Rogers.

Los autores recomiendan cinco enfoques para enfrentar el reto de los recursos:

  • Sustitución
  • Optimización
  • Virtualización
  • Circularidad
  • Eliminación del desperdicio

EscasezLa sustitución implica evaluar los recursos y encontrar otros de mejor desempeño, de menor costo o menos escasos. La nanotecnología o la ingeniería genética son fronteras en esta dirección que no por innovadoras dejan de ser preocupantes por sus consecuencias en el largo plazo. Este esfuerzo abarca a todos los miembros de la cadena de suministro, incluyendo a los clientes que deben aceptar los cambios generados por la sustitución.

La optimización busca maximizar la productividad de los activos de la organización. Esto implica la programación, el mantenimiento y la adecuada utilización de los recursos físicos.  Es mucho más un esfuerzo interno que debe reflejarse en una reducción de costos, pero que gracias al Internet de las cosas IoT puede alcanzar niveles de eficiencia nunca antes vistos

Un buen ejemplo de virtualización es la desaparición de las agendas de papel y las cámaras fotográficas, ambas sustituidas por los teléfonos inteligentes. El objetivo es sustituir o desaparecer actividades mediante el rediseño de procesos o la sustitución del medio que las genera. Esta es una tarea que corresponde a todos dentro de una organización, así como a los proveedores de productos y servicios. No hay mayor beneficio que completamente dejar de usar un recurso.

El término de “Cadena de Suministro Cerrada”, está completamente asociada con la idea de la circularidad. Saber desde el diseño, el destino final de los materiales o componentes de un producto o servicio. La idea es que todo encuentre un nuevo uso dentro de una economía que tiene recursos limitados. Esta tarea involucra un nuevo enfoque de diseño y un crecimiento de la logística inversa en conjunto con un cambio de hábitos del consumidor, para garantizar que todo regrese de acuerdo a lo planeado.

Finalmente, la eliminación de desperdicios es una batalla iniciada hace muchos años bajo el enfoque del Sistema de Producción Toyota, recordemos que desperdicio es todo aquello que no agrega valor y que valor es aquello por lo que el cliente está dispuesto a pagar. Así que, enfocarnos en conocer a nuestros clientes y a partir de ahí desarrollar procesos y productos, es la mejor forma de contribuir a mejorar la administración de recursos.

Las sinergias que se alcanzan al combinar algunos de estos cinco enfoques son enormes. En la actualidad estas combinaciones operan bajo diferentes nombres o siglas como: JIT, Lean, Sostenibilidad, DFE, etc. Sin embargo, estar consciente de nuestras limitantes como sociedad y mejorar nuestra toma de decisiones sobre los recursos, es una forma de garantizar la supervivencia de nuestras organizaciones y nuestro propio futuro como sociedad.

 

Efectos negativos de las 50 cadenas de suministro globales

En un interesante reporte llamado “Frontlines report 2016 – Scandal”  publicado por la International Trade Union Confederation, se afirma que en las grandes corporaciones multinacionales, solo el 6% de su fuerza laboral son trabajadores directos, lo que significa que el otro 94% trabajan indirectamente y generalmente en condiciones laborales desfavorecidas, por lo que son llamados “los trabajadores escondidos”. Se estima que son unas 116 millones de personas alrededor del mundo las que enfrentan estas condiciones.

Personalmente, no me gusta detallara los nombres de las empresas estudiadas, ya que me parece que  puede haber un sesgo aprovechando la fama de ciertas empresas y que además esto no es privativo de ellas, ya que muy probablemente hay empresas de menor tamaña con acciones similares. En la página de la ITUC, se muestran algunos videos sobre ciertas situaciones laborales desfavorables en algunas de estas empresas.

La muestra del estudio resulta muy representativa, ya que de las 50 empresas evaluadas, 9 son asiáticas, 17 europeas y 24 estadounidenses, y juntas tienen más riqueza que 100 naciones juntas. El estudio presenta cifras para reflexionar, como que 24 compañías de USA tendrían suficiente para comprar Canadá, o que las 9 compañías de Asia equivalen al valor de toda Arabia Saudita.

También se desglosa, como ejemplShirto de la mala repartición de la riqueza, el precio de una playera en una tienda detallista, en donde se puede ver que solo el 0.6% del total se destina al pago de la mano de obra que la fabricó.

 

Otra cifra relevante del estudio es que el 60% del comercio global en la economía real, depende de la cadena de suministro de 4 corporaciones.

La ITUC hace 5 recomendaciones directas para enfrentar esta escandalosa situación de las cadenas de suministro globales:

  • Con relación a los proveedores: Saber con quién se trabaja y hacer públicas las relaciones
  • Con relación al trabajo: Garantizar el trabajo seguro
  • Con relación a la seguridad laboral: Terminar el uso de contratos de corto plazo
  • Con relación al salario: Salarios adecuados para que la gente pueda vivir con dignidad
  • Con relación a las negociaciones salariales colectivas: Que permitan al trabajador salarios y condiciones laborales dignas.

El estudio también hace énfasis sobre los famosos precios de transferencia, que es un mecanismo muy utilizado para extraer las utilidades de donde se generan y llevarlas a paraísos fiscales y sobre los cuales los gobiernos de los países generalmente no toman acciones contundentes.

Algunos pueden pensar que de no ser por estas empresas globales algunos trabajadores no tendrían ninguna oportunidad de tener ingresos y enfrentarían peores condiciones de vida, pero un modelo basado en desigualdades no puede durar eternamente, al menos eso nos gusta pensar, por lo que es de esperarse una evolución o revolución para la cual hay que estar preparado.

Como profesionales que participamos en cadenas de suministro globales, debemos estar conscientes de estas realidades y hacer lo que esté en nuestro alcance para disminuir las desigualdades y las injusticias, no como un mensaje ideológico o político, sino simplemente con un sentido de Responsabilidad Social empresarial y humanismo.